PGE 2023 proyecta un presupuesto de Bs 16,2 millones para Diremar

Tras la sentencia del Silala, Bolivia ya no tiene procesos pendientes ante la Corte de La Haya. Sin embargo, el Ejecutivo en el Presupuesto General del Estado (PGE) proyecta 16,2 millones de bolivianos para el funcionamiento de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos Internacionales (Diremar).

Según el proyecto de PGE, que se debate en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), se proyecta 16.233.285 de bolivianos para Diremar, para la gestión 2023.

De ese total, se presupuesta

6.716.987 de bolivianos para “Defensa Silala”,
1.003.534 de bolivianos para “Defensa marítima”,
2.044.305 de bolivianos para “Secretaría General” y
1.925.639 de bolivianos para “Gestión Administrativa”, entre otros ítems.

El monto total es similar a la cifra presupuestada para Diremar en 2021 y 2022 (16,2 millones de bolivianos), cuando estaba vigente el proceso del Silala. Sin embargo, en el año que culmina se cerró la participación de Bolivia en La Haya. En esa corte se ventiló el tema mar, cuya sentencia se emitió en 2018, y el caso Silala, cuyo veredicto se leyó el 1 de diciembre pasado.

“Tomando en cuenta que los objetivos de Diremar son casi totalmente la defensa del Silala y del mar, y que estos objetivos ya han finalizado, han fracasado, es que sorprende un poco el monto presupuestado para este año, que es muy parecido al de pasadas gestiones”, indicó a Página Siete el economista Julio Linares.

El experto manifestó que en el monto presupuestado para 2023 debe haber un mal cálculo, una mala proyección de gastos o un error administrativo, dado que, si se resta “Defensa del Silala” y “Defensa del mar”, categorías programáticas que ya no deberían ejecutarse, el presupuesto debería ser la mitad, ello de cara a liquidar esa institución el próximo año.

“Se puede ver que en las categorías programáticas Defensa del Silala, Defensa del mar suman entre sueldos y consultorías alrededor de casi ocho millones, más o menos el 45% del total del presupuesto. Entonces, estamos hablando de que fácilmente este presupuesto debería ser la mitad de lo que está anotado para 2023”, manifestó Linares.

“Si –agregó el economista– restamos la defensa del Silala y la defensa del mar, que ya no deberían ejecutarse, pues ya terminó, esos sueldos y esas consultorías ya no deberían ser contratadas, el presupuesto debería ser de la mitad, alrededor de ocho millones de bolivianos, para ver si es que así esta gente que se queda pueda, finalmente, liquidar el 2023 esta oficina que ya no tiene razón de ser, y ya el 2024 no tener ningún presupuesto, porque ya no debería existir”.

Entre el 2011 y 2022, Diremar le costó al Estado 196.207.491 de bolivianos. Esa institución nació el 5 de abril de 2011, como la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, después de que el 23 de marzo de ese año el entonces presidente Evo Morales anunció la decisión de acudir ante tribunales internacionales por el tema del mar.

El 29 de marzo de 2017, tras la demanda de Chile por el Silala, el Ejecutivo amplió sus funciones la defensa del Silala, y pasó a denominarse Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos.

El 1 de octubre de 2018, la corte de La Haya sentenció que Chile no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para Bolivia, tal como alegó la representación legal nacional. El 1 de diciembre, ese tribunal internacional leyó la sentencia del caso Silala y salió a relucir durante el proceso, en esa corte, Bolivia dio la razón a Chile en sentido de que el Silala es un curso de agua internacional.

Rodrigo Paz, senador de Comunidad Ciudadana, declaró a este medio de comunicación que Diremar ya no tiene razón de ser, dado que demostró que fracasó. El legislador expresó que es tiempo de reestructurar todo el ministerio de Relaciones Exteriores.

“Diremar no tiene razón de ser, ha demostrado fracasos y es motivo para repensar y reordenar toda la Cancillería en función de los temas de interés de la nación y no de un partido de Gobierno ni de sus liderazgos”, aseguró.

Según el legislador, Diremar es el ejemplo “de la improvisación, de la crisis de la falta de destino y rumbo de la Cancillería, que es una Cancillería vinculada con los intereses políticos de un partido y no de una nación”.

El internacionalista Francisco Xavier Solares sostuvo a este medio de difusión que destinar un presupuesto de más de 16 millones para Diremar no tiene sentido, dado que ya no hay casos pendientes en la corte de La Haya, puesto que la última causa, la del Silala, culminó el 1 de diciembre con la emisión de la sentencia.

“16,2 millones para Diremar no tiene ningún sentido, porque en primer lugar no se conoce cuál va a ser el objetivo que va a tener la institución después de haber perdido los dos juicios internacionales. Además, tampoco existe un planteamiento para el redireccionamiento de la política exterior con Chile”, manifestó.

Solares aseguró que Diremar debería presentar un informe final ante la ALP, para explicar qué acciones realizó en los últimos 10 años y para rendir cuentas acerca de qué fue lo que se hizo con el presupuesto que ejecutó desde su fundación.

La audiencia de la lectura de la sentencia de La Haya, el 1 de diciembre pasado. || CIJ

“Diremar tendría que presentar un informe final. El directorio de Diremar tendría que ser citado a la ALP a dar una explicación inextensa, primero, de lo que se hizo en estos 10 años, y, por último, explicar también qué se hizo con el presupuesto, a dónde fue destinado y cuánto se pagó al equipo jurídico internacional, y sobre todo con qué instancias se coordinó. Ahí vamos a poder identificar realmente si Diremar tendría razón de ser”, aseguró.

El internacionalista también ve necesaria la creación de una “comisión especial”, para realizar una investigación sobre los objetivos, las acciones y los resultados de Diremar. Considera que esa comisión debería estar compuesta por legisladores y expertos en la temática.

“Sería bueno que exista la voluntad política, tanto de oficialismo como de oposición para crear una comisión especial de investigación sobre los objetivos, las acciones y los resultados de Diremar, la cual debe estar conformada no sólo por el Poder Legislativo, sino también por civiles que tengan conocimiento de tema”, planteó Solares.

Página Siete buscó las posturas de Cancillería y de Diremar sobre el tema de esta nota. Sin embargo, hasta el cierre de edición no tuvo éxito con la respuesta.

Cuando se creó Diremar, el entonces presidente, Morales, hizo referencia al siglo que Bolivia perdió en busca de una solución sobre el tema mar. Corría el 5 de abril de 2011, su segundo mandato al frente del poder. El entonces jefe de Estado pronunció una frase que quedó para la posteridad: “Hemos decidido dar un paso para no seguir perdiendo el tiempo…”.

“Diremar no tiene razón de ser, ha demostrado fracasos y es motivo para repensar y reordenar toda la Cancillería”.
Rodrigo Paz, senador de CC

“Sorprende un poco el monto presupuestado para este año, que es muy parecido al de pasadas gestiones”.
Julio Linares, economista

“Diremar tendría que presentar un informe final. Su directorio tendría que ser citado a la ALP”.
Francisco Solares, internacionalista

“Se crea la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima como institución pública descentralizada”.
Decreto Supremo 834, 5 de abril de 2011

//Pagina Siete

comparte esta noticia en

©