Analistas ven que Ortiz y Camacho dividieron el voto en elecciones de 2019 y 2020 y dieron la victoria al MAS

Los excandidatos presidenciales Óscar Ortiz y Luis Fernando Camacho dividieron el voto de la oposición, el primero en las elecciones fallidas del 2019 y el segundo en los comicios del 2020, para facilitar dos victorias del Movimiento al Socialismo (MAS).

Expertos señalan que la dispersión del voto en las oposiciones fue un factor de ventaja en el oficialismo y que fue recurrente desde cinco elecciones, desde el 2005.

Elecciones fallidas

En 2019, Ortiz fue candidato por Bolivia Dijo No, alianza encabezada por Demócratas. En julio, su candidato a la vicepresidencia Edwin Rodríguez anunció que declinaba su candidatura, debido a que las encuestas no les daban posibilidad de ganar las elecciones y para no fragmentar el voto opositor, en favor del MAS. Además, pidió a su compañero de fórmula tomar la misma determinación.

“Los ch’ila (pequeños) partidos tienen que irse (de la carrera electoral) porque quien fragmenta el voto traiciona a Bolivia, traicionada a la democracia, quien fragmenta el voto no contribuye a la unidad”, dijo Rodríguez en ese entonces.

Parlamentarios de la oposición como la entonces diputada Lourdes Millares también le pidió al cruceño retirar su candidatura para que Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC), logre llevar a Evo Morales a una segunda vuelta, para ganarle en el balotaje.

Ortiz continuó su candidatura pese a que ninguna encuesta le daba la posibilidad de ganar los comicios.

Los resultados finales emitidos por el TSE, días después del 20 de octubre, dieron a Morales como ganador en primera vuelta con el 47,8%, Mesa logró el 36,51%, Chi Hyun Chung, 8,78% y Ortiz, el 4,24%.

Pero estas elecciones del 2019 fueron dejadas sin efecto a raíz de que la Organización de Estado Americanos (OEA), en su auditoría del proceso electoral, halló irregularidades en medio de movilizaciones ciudadanas que pedían la renuncia de Morales.

“El análisis estadístico realizado revela que la victoria en primera vuelta de Evo Morales fue estadísticamente improbable, y que su proclamación se dio por un aumento masivo e inexplicable de los votos del MAS en el 5% final del cómputo. Sin ese aumento, aunque el MAS hubiera conseguido la mayoría de los votos, no habría obtenido la diferencia del 10% necesario para evitar la segunda vuelta”, detalla parte del documento final del análisis electoral.

El politólogo José Orlando Peralta indicó que, pese a que la preferencia electoral no se puede sumar de manera matemática a otras, pero era probable que los votos de Ortiz hubieran ido a Mesa y así, aunque con fraude, se hubiera llevado al líder masista a una segunda vuelta.

“Ortiz es parte de la fragmentación de la oposición desde que el MAS asumió el Gobierno, la división era algo recurrente. Ese voto de Ortiz era antievo y ese voto pudo haberse ido con Carlos Mesa. Quizá con que Mesa sume 2% sobraban para que se vaya a segunda vuelta”, afirmó.

La abogada y excandidata del MAS Nadia Beller también aseveró que la dispersión de los votos no hizo posible un balotaje. Además, reveló que para un debate le dieron línea de que “ataque” la candidatura de Ortiz, sin embargo, esta orden quedó sin efecto antes de que empiece dicho debate, lo cual le pareció sospechoso.

“Ese pequeño porcentaje hubiera favorecido, pese al fraude se hubiera llegado a la segunda vuelta. (…) A mí me obligaron a hacer medios, me dijeron que haga conocer que Ortiz pasaba información a organizaciones internacionales y ponía en riesgo la seguridad del Estado, a la hora del debate me dijeron que ya lo mencione, no ataque a Demócratas, se puede sospechar de que hubo cierta complicidad para la división del voto”, afirmó.

Página Siete Digital llamó y escribió a Ortiz para tener su versión, sin embargo, no se obtuvo una respuesta.

Comicios del 2020

El 10 de noviembre del 2019, Morales renunció a la presidencia y al día siguiente salió del país rumbo a México. La entonces segunda vicepresidente del Senado Jeanine Añez asumió la jefatura de Estado el 12 de noviembre. A finales de ese mes, se comenzaban a barajar nombres en el MAS y las otras siglas de posibles candidatos para las elecciones del 2020.

En esas fechas también se hablaba de Luis Fernando Camacho, entonces presidente del Comité Pro Santa Cruz, y de líder cívico potosino, Marco Pumari, como candidatos las comicios electorales. Ambos fueron figuras que resaltaron durante la lucha de los 21 días del denominado movimiento pititas, que derivó con la dimisión de Morales.

Beller, en ese momento era cercana a los cívicos, dio a conocer que Camacho manifestó que no iba a dejar que Mesa llegue a la presidencia, gracias a la lucha cívica. “Él antes de definir su candidatura me dijo que nunca iba a permitir que alguien como Carlos Mesa sea presiente con su ayuda, Luis Fernando lo llamaba el traidor de la causa, el traidor de Santa Cruz”, develó.

Es esos momentos los líderes cívicos gozaban de popularidad. Sin embargo, Camacho, luego de anunciar su candidatura a la presidencia el 29 de noviembre, filtró un audio de Pumari, quien le pedía 250.000 dólares para ser su vicepresidenciable, además de Aduanas en Potosí. Este hecho causó la molestia de la población y en redes sociales habían expresiones de que “eran corruptos”.

Imagen

La imagen de Pumari tuvo una mayor caída que la de Camacho, pero ese hecho generó un rechazo hacia ellos por parte de la población, especialmente del occidente del país, y les restó la posibilidad de siquiera poder luchar por un segundo puesto en la contienda electoral, según reflejaban las encuestas.

El analista Peralta indicó que en la campaña del 2020 los candidato de oposición “le dejaron a Luis Arce hacer una campaña tranquila”, porque nadie los cuestionaba y solo se atacaban y se restaban electorales entre opositores .

En septiembre del 2020, la mandataria Añez declinó su candidatura, ante la posibilidad de que el MAS gane en primera vuelta. El cruceño continuó en la pugna electoral, pese a que sólo consolidaba la voto en su región y en parte de Beni y Pando.

El periodista Carlos Valverde dijo que los políticos debían pensar en el voto útil, pero los opositores volvieron a errar al dividirse. Añadió que Camacho en 2020 que debía demostrar que tenía un voto grande en Santa Cruz, para posteriormente ganar la gobernación de esa región.

“En las elecciones del 2020 el problema era el tercero en discordia porque, ése era el que terminaba quitando votos. Camacho quitó a Mesa todo el voto de Santa Cruz y eso fue lo que le perjudicó. Si Mesa llegaba a ganar en Santa Cruz otro hubiera sido el cantar. Tanto Ortiz como Camacho dispersaron el voto en beneficio del MAS”, sostuvo.

Beller recordó que las plataformas y los cívicos les pidieron a Camacho y Pumari que bajen sus candidaturas para no posibilitar el retorno del MAS.

“Les decían los expertos y las plataformas y que por culpa de ellos podía retornar el MAS y salió a Camacho a decir que no se iba a sentir responsable si retornaba el MAS porque era la voluntad del pueblo. Carlos Valverde dijo que hubo una reunión con empresarios emisarios del MAS y gente de Creemos en el Urubó, para que Camacho no se baje. Da a pensar que hubieron algunos acuerdo proinmunidad para dividir el voto”, sostuvo.

El 18 d octubre del 2020 se realizaron las elecciones generales. Arce logró una victoria en primera vuelta con 55,10%, Mesa obtuvo el 28,83% y Camacho el 14%, que fue principalmente la votación de Santa Cruz que le sumó ese porcentaje.

El diputado de Creemos Andrés Romero aseveró que Camacho en 2010 no disperso el voto y que la “victoria del MAS fue el resultado de una elección democrática”. Hizo énfasis en que los cruceños tienen el derecho de votar por alguien de su región y no solo por candidatos del occidente del país.

“Mesa, candidato de casa”

Beller, Valverde y Peralta coincidieron en que Carlos Mesa hizo poco por ganar las elecciones, era una “candidato de casa” y que su campaña se concentró en las redes y medios de comunicación. Entre tanto Arce, a pesar de la pandemia y tener antecedentes de haber tenido cáncer, estaba a diario en las calles en actos proselitistas, cerca de la gente, lo que generó empatía hacia él por parte de la población.

“Para mí, Carlos Mesa perdió por flojo, el pudo haber intentado algo en Sant Cruz, pero no vino y para que nadie se queje no fue a ningún lado (a hacer campaña)”, declaró Valverde.

//Pagina Siete

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